Un sistema, no un componente aislado
Un canalón es la pieza más visible del circuito de drenaje, pero su rendimiento depende del sistema completo: sección dimensionada al área de cubierta, pendiente correcta hacia la salida, transición limpia a la bajante y fijaciones compatibles con el alero. Tratamos cada canalón como parte de ese conjunto, no como un producto independiente.
Perfiles disponibles
Trabajamos tres familias de perfiles: semicircular (clásico, eficiente, adecuado para la mayoría de las viviendas), rectangular o trapezoidal (lenguaje contemporáneo, lectura más geométrica) y moldurado, con perfil ornamental reproducido a medida para la rehabilitación de edificios antiguos cuyo diseño original conviene preservar.
Espesor, juntas y fijaciones
La chapa empleada es típicamente de 0,7 mm a 0,8 mm, llegando hasta 1,0 mm en tramos sometidos a cargas significativas. Las uniones entre tramos se realizan por soldadura de estaño-plomo, asegurando una estanqueidad total durante la vida útil. Las fijaciones son ganchos de acero resistente a la corrosión o soportes ocultos, con la separación dimensionada según el perfil y la exposición regional al viento y a la nieve.
Cuándo sustituir canalones existentes
Los canalones antiguos de chapa galvanizada, de aluminio fino o de PVC degradado tienen una vida útil corta (10-20 años) y tienden a fallar en puntos críticos sin previo aviso. Un canalón de zinc bien fabricado y bien instalado acompaña la vida útil de la propia cubierta, normalmente varias décadas, con un mantenimiento mínimo.
Para el contexto más amplio, vea también el sistema de drenaje completo.